Las cosas de la vida

Las cosas de la vida

 

Aquí me encuentro, sentado, meditabundo

Tratando de escribir sobre las cosas sencillas;

Sobre las pérdidas que sabiéndolas

No deseamos saber, de las que dudo.

 

Y me pregunto ¿Por qué sabe tan bien un buen café?

¿Quién lo invento y en quien pensaba mientras lo hacía?

Pregunta tonta, cierto, que me hace sonreír este día;

¡Pero qué bien sabe! Seguro dirás ¡que gracia! Lo sé.

 

Mientras miro tus ojos en amena conversación,

Hablando de todos esos temas tontos con mucha fe;

Enzarzados en las cosas cotidianas y una taza de café,

Mirando por la ventana, la lluvia salpicando el balcón.

 

Recuerdo también lo reconfortante de un chocolate

Mientras afuera o alrededor, hay frio, nieve y recuerdos.

Con chocolate todo sabe mejor, no hay dedos helados;

Con los amigos, no hay noche fría, ni plática que harte.

 

Las risas, las carcajadas de mil cosas bobas y tontas,

Los chistes sin chiste que nos hacen reír hasta llorar.

No sé qué reconforta más, el chocolate o reír, gritar

En la compañía de quienes amas, son familia, lo notas.

 

¿Por qué se van las cosas buenas? Las mascotas, Los amigos

De repente viene a mi mente, mi vieja chimuela, que suerte

Mi vieja labrador, Popis mi compañera fiel, como nadie;

Me acompaño hasta en mis momentos más oscuros.

 

A veces uno olvida que la vida envejece y se termina.

Cierto, lo sabes, lo hueles, lo miras cada día;

En las flores, la hierba, sabes que tu boleto es solo de ida,

no piensas en ello, hasta que el fin te alcanza en la esquina.

 

Las flores se marchitan, el café se termina, los días se acaban,

los amigos se van, se callan las risas, mueren las mascotas;

El frio, la soledad, la lluvia, el vacio, regresan donde estas.

Pero los recuerdos, las lecciones, esos se quedan, siempre están.

 

TonnyG

El Pintor del alma de la naturaleza

parque sierra morelosEl Pintor del alma de la naturaleza

 

 

Escurridizos colores corretean por el lienzo;

Alegres van y vienen, sin ningún apuro.

Se mueven, se paran, corrigen el rumbo.

No veo forma ni patrones, me avergüenzo.

 

¿Cómo saben los colores a donde van?

¿Cómo sabe el pintor cual será el final?

Lo cierto es que no veo nada aun, ni señal.

Pero los colores siguen danzando ¡allí están!

 

Parece en un inicio un caos tremendo;

Los colores y los pinceles todos desordenados.

Entonces deja de ser caos y parecen entonados

Como una sinfonía, con su maestro guiando.

 

Surgen formas, montañas, rocas, flores;

Ya no corretean, solo danzan una melodía

Con magia, ahora tiene alma de noche, de día,

De atardecer maravilloso con sus ocres.

 

Y surge la magia, el alma de la naturaleza

¡Sí! Su alma, su magia, su vida ha sido capturada;

En mil tonos, unos colores y una pincelada;

Con maestría a una pintura fue engarzada

 

La magia no depende solo de lo que se puede ver

Esta también en lo que sin estar se intuye;

Como la mosca en la oreja de vaca, que no huye,

La abeja en la flor, tanta vida se puede prever.

 

Los colores y sus risas, sus manchas, su caos

Se convirtieron en sinfonía, en música, en vida.

Como el poeta a lo etéreo da color y vida,

Así el pintor lleva vista y sentimientos entrelazados.

 

Y así un simple mortal, bendecido del creador

Es llamado “El pintor del alma de la naturaleza”

Con todo y ese título, no hace del orgullo su grandeza.

Con humildad se sabe solo de su creador un imitador.

 

 

TonnyG

 

A mi amigo le digo, que nuestra fe nos hizo hermanos, nuestro Dios nos coloco en la misma congregación, pero fue la tranquilidad de su espíritu, la humildad en su alma y la bondad en sus ojos las que nos hicieron amigos y ahora que veo la fama e influencia que el mundo le confirió, le admiro y respeto más, pues no ha perdido su humanidad, por esa razón le dedico este poema, de un aficionado a las letras, para un maestro de la pintura, a mi amigo Rafael Huerta Carreón

El pintor y la naturaleza

El pintor y la naturaleza

 

Estaba el pintor en su taller

Como lo hace el director con la orquesta

Haciendo danzar los colores en llanos y cuestas.

Todos salieron contentos, ocres, amarillos

Azules, verdes, naranjas, fueron usados

Todos en su lugar, algunos solos

Otros danzaban juntos, otros se abrazaban,

Aun sin forma con paciencia dirigía el artista

Los acomodaba, los acariciaba, tomaron formas

Surgieron cielos luminosos, nubes regordetas.

Nacieron montañas y flores en ellas,

Salieron rocas, se hicieron presentes hojas

Y demás cosas, todas se notaban, además

En los lugares oscuros, las que no se veían

Se adivinaban, nada faltaba, todo era gracia

Pero algo no estaba bien, algo molestaba

¿Por qué? Pensaba el maestro, lo veía

Lo contemplaba, detalles añadía otros quitaba.

Unos ojos tras el maestro también observaban

Una voz por fin se escucho ¿Qué te molesta?

Algo falta responde el artista, está en la obra

Mi arte, mi ingenio, lo llene de belleza,

La belleza de la naturaleza, entonces le di

Un trozo de mi corazón y un poco de mi alma

Quise que viviera, pero no ha pasado nada

¿Qué vida el cuadro? ¿Por qué quieres que viva?

¿Quieres la fama que con eso llega? No respondió

Que viva, que atrape, que despierte emociones

Para honrar a mi creador, pinto en su imitación

Mientras respondía el pintor daba la vuelta

Para mirar a quien le hablaba, con esa dulzura

La dulzura de una madre, descubrió una belleza

Que más que inquietud, causó tranquilidad y calma

¿Quién eres madre? Sonriendo respondió

Soy la madre naturaleza, dueña de esa belleza

Que con tanto afán pintas

He mirado dentro de ti, de tu alma halle tranquilidad

Mire en tu espíritu, siendo uno por demás tranquilo

Busque en tu corazón y se asentó en esta la humildad

Ahora que miro tus ojos, veo en ellos bondad

Tal como diste a tus paisajes corazón y alma

Daré a ellos también un poco de la mía

Sí, así que tus cuadros vivan, que se muevan

Que las flores que pintas den su perfume

Que su agua sea refrescante, que donde no se ve

Se adivine, la abeja, la mariposa, la hormiga

El mundo se maravillara con tu arte te dirán

El pintor que pinta el alma de la naturaleza

Pero no sabrán que será tu alma y la mía

Que juntas danzaran en tus pinturas así vivirán

Solo una condición hay, y es eterna

No pierdas tu quietud, tu tranquilidad y humildad

Que tus ojos siempre reflejen bondad

Y honres a tu creador en verdad

 

TonnyG

Las manos del Pintor

Las manos del Pintor

 

¿Quién es este que con pinceladas recoge trozos de mi alma?

Pregunta la naturaleza notoriamente contrariada

Mirando un paisaje, que invitaba a la calma

Encontrando en este la belleza reclamada.

 

Soy solo yo dice el hábil maestro,

Que solo imito tu soberbia belleza.

Entre el color, la paleta y el tintero

Se asoma humilde, haciendo gran reverencia.

 

No pinta solo el alma de la naturaleza

Pinta la suya propia y ambas danzan,

Pinta con humildad, con gran destreza

Como si de un hábil concertista se tratara.

 

Pinta el pintor, líneas de colores,

Dejando en cada línea trozos de su alma

Pinta rayas sin mirarlas, pinta mirando

Con el corazón, lo que está contemplado.

 

Mira la naturaleza al pintor que le observa,

Mira su espíritu y encuentra tranquilidad,

Mira su alma y encuentra transparente humildad,

Mira sus ojos y en ellos encuentra bondad.

 

La madre de la belleza, naturaleza, su majestad

Complacida ha quedado a causa de su habilidad

En los cuadros del pintor, no solo encontró colores

No había solo formas, estaban vidas, almas corazones.

 

 

Tonnyg