A mi hijo cuando ya creció

Cuanto has crecido, en verdad cuanto

Desde ese chiquillo travieso hasta ahora,

Que en hombre te conviertes, creciste tanto.

Solo parpadeé una vez…  memoria traidora.

 

¿Qué paso y como fue? No lo sé

Pasamos de los cuentos infantiles

De los juegos y tareas, a las metas.

A las conversaciones serias de hombres.

 

Tal vez faltaron más besos y más abrazos;

He sido lo mejor que puedo para ti.

Con todo y dentro de mis mil defectos

Di lo mejor de mí, lo que sabía y lo que aprendí.

 

Probablemente pude ser mejor…

Ser mejor padre, mejor amigo, mejor guía

Y es seguro que me falto tiempo y color

Para oír, para jugar, para reír en tu día a día.

 

También se que muchas veces

No estuve a la altura de tus expectativas,

De tus sueños, de tus metas ni tus ilusiones;

Ni te di tanto como quería o como deseabas.

 

Pero lo que sí sé es que fui lo mejor

que pude ser, con mis errores y defectos

con mis inseguridades, pero con amor.

Te ame como soy, no hay padres perfectos.

 

Tengo miedo sí, de no estar ahora a la altura,

No de lo que quieres, si no de lo que necesitas.

Tu horizonte ahora se muestra con su anchura;

Tus decisiones serán tu vida, dulces o amargas.

 

Ahora has crecido, te conviertes en hombre

Con horizontes amplios ¿Qué clase de hombre serás?

No lo sé, espero mejor que yo y más constante;

Con mejores alas, mejores sueños y metas.

 

No que seas más alto, que lo eres en verdad…

Que seas más grande y sabio así de simple y llano

Con mejor corazón, con más humildad y bondad;

Más hombre, más hijo, más humano.

 

Cada día le pido a Jehová en silencio

Te de un espíritu humilde y fuerte;

Un corazón leal, completo y sabio,

Un alma firme, libre y constante.

 

Ahora caminaras al horizonte tu camino…

Pero no temas,  nunca estarás  solo,

Yo estoy contigo, seré sombra y cobijo…

Seré el viejo, tu padre y si lo requieres consejero.

 

Pero aun si yo te fallara, una vez más;

Él no falla, no muere ni se cansa,

Jehová no te abandonara si no le abandonas.

Es amigo leal y padre atento a la oración que se alza.

 

Si cuando me vaya me recuerdas…

Sábete que me falto vida para amarte

Pero gracias;  Entre todas las cosas no olvides

Te ame como a nadie; Di lo mejor para guiarte.

 

TonnyG

Con amor para mis Hijos Marlon Abisai y Misael

 

guia

 

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El Caracol Saelín

El caracol Saelín

Por: Antonio García Mendoza (TonnyG)

(Con cariño para mi hijo Misael)

Esta es la historia de un caracol cuyo nombre es Saelín, cuanta emoción sentía saelín, al ver el jardín, sentía que debería viajar, atravesar junglas, subir inmensas montañas, atravesar caudalosos ríos, cruzar áridos desiertos, en fin ir a la aventura, de modo que abrió lo más que pudo sus cuatro ojos y dijo “mañana iniciare mi viaje” ¡que emoción! De la idea no podía ni dormir, al otro día se levanto temprano y se fue rápido, tan rápido, como puede ir un caracol, 5, 10, 15 ¿kilómetros? ¡No! centímetros, pero ¡vaya ¿Qué esperabas?! Solo es un caracol, llego al borde, no del mundo si no de la roca donde vivía, se asomo y vio un mundo nuevo, una exuberante jungla de flores de muchos colores y del otro lado una inmensa llanura de pasto, recién podado, de un lado un inmenso lago, el charco de la lluvia que había pasado, y seres gigantescos, paso el perro Guau guau y dijo Saelín ¿¡Qué caramba es eso!? Jamás algo tan grande había visto, lo más grande que podía recordar era a su papá, y eso porque había cambiado de cocha. No sabia a donde dirigirse primero y se decidió por la jungla, hacia mucho calor para ir a la llanura y el lago estaba muy lejos, como a 10 metros, pero ¡vaya desde el tamaño de un caracol eso es mucho espacio!, pues a la jungla se encamino y en el paso se encontró con un pulgón muy viejo y sabio el nombre de este era Pul-Gon por su ascendencia oriental, al mirar al joven Saelín le dijo “pequeño caracol tus ganas de aventura son grandes, pero más lo son los peligros para un caracol, cuídate de los asesinos ciempiés y sus primos los alacranes, más te valdría volver, pues además de estos peligros, más allá de la roca, existen monstruos gigantes cuyo único placer es devorar caracoles y toda clase de insectos,  algunos se elevan por los aires y otros corren con tal velocidad que aparecen ante ti en instantes y te hacen pedazos, veo sombrío tu gusto y muerte en tu futuro, regresa antes que tus padres deban llorarte al saberte devorado” Saelín miro el rostro arrugado del anciano tan viejo como de un mes de nacido, pero mira que para un bicho eso es haber vivido demasiado, Saelín lo miraba y pensaba y al fin se decidió y  dijo que no tenia miedo que la roca bajaría y le mundo recorrería, pelearía con monstruos con su agilidad y velocidad los vencería, o al menos eso creía pues Saelín era el caracol más rápido de su aldea, tan rápido como puede ser un caracol, se puso en camino y al iniciar la roca a bajar, con todo y su valor llego un pollo y se lo comió.

¿Pues que esperaban de la velocidad de un caracol? ¿Que cruzara el mar? Pues no solo a la piedra llego y el pollo se lo comió y al pulgón que tantos consejos le dio, ni lo vio, con una pata lo apachurro, porque así es la vida en el jardín y en la granja, vale más ser precavidos o terminar comidos y caracol colorado este cuento se ha acabado.

TonnyG