Ante los ojos del rey y sus mensajeros

Ante los ojos del rey y sus mensajeros

 

Al gran Xinantecatl se le concedió un trono;
Su trabajo era vigilar el gran valle de Toluca.
El águila, el halcón y el cuervo  sus mensajeros
para vigilar a los hijos de los hombres desde los cielos
Y guiarlos a un futuro bueno, uno de crecimiento.

 El ciervo, el conejo y el lobo, los mensajeros de la tierra,
Para cuidar el bosque, las plantas y su riqueza

Cada uno con su labor, cada uno con su sapiencia
Deberían dar alimento, prosperidad, belleza
Pero los hijos de la humanidad no quieren guía.

 Los mensajeros del rey ya no están
Fueron perseguidos por los hijos de los hombres.
El halcón y el cuervo volaron en huida.
El ciervo y el conejo casi desaparecieron.
El lobo aprendió su lastimoso canto.

 A los pies del trono del dormido rey,
El lobo Canta con la luna, en espera de su regreso
en su intento de hacerlo vivir una vez más.
Oh  gran Xinantecatl, ¿A dónde estás?
Suplica el lobo, en su extenso aullar.

 Los mensajero se fueron, el águila se quedó
Los hijos de la humanidad no quieren guía

El lobo fue valiente, pero el hombre casi lo abatió
El rey solo está  mirando cómo pasan los siglos
Sentado en su trono, observando los tiempos…

El gran valle de Toluca, sigues observando
Seguro estas de tu poder, por eso duermes
Los siglos pasaron, y aun sigues impávido,
Los hijos de la humanidad se irán, desaparecerán
Pero tú y el gran valle de Toluca, permanecerán.

 

TonnyG

Basado en un cuadro pintado por mi amigo Rafael Huerta Carreón, exhibido en el lobby del Teatro Morelos de la ciudad de Toluca de Lerdo, México

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